Días de piscina con perros: consejos para protegerlos

El verano es probablemente una de las épocas favoritas de nuestros perros, y es que los planes en el exterior aumentan, y por tanto ¡la diversión!

Uno de esos planes por excelencia es disfrutar del agua, ya sea en la playa, piscina, pantano, o sencillamente con una manguera. En cualquier caso, ante las altas temperaturas cualquier manera de refrescarse un poco es bienvenida.

Si tienes la suerte de tener piscina en tu casa, y compartes tu vida con perros, este artículo te interesará, ya que vamos a comentarte algunos aspectos a tener en cuenta sobre la seguridad de nuestros compañeros peludos durante los días de diversión acuática. ¡No te lo puedes perder!

Asegura el perímetro de la piscina
Cuando hay niños o animales en casa, debemos ser conscientes que la piscina puede ser un riesgo, lo mejor es poner medidas de seguridad que impidan que puedan acceder por sí solos. Para ello, una valla sencilla que impida acceder a la zona de baño puede valer, y gracias a esa barrera, podremos estar mucho más tranquilos/as. Además, en la temporada de frío, o si no vamos a utilizar la piscina de manera temporal, es recomendable mantenerla tapada con una lona, que además de evitar que el agua se ensucie, sirve como protección ante posibles caídas.

Evita que tu amigo beba agua clorada
Para que el agua se mantenga limpia, sin crecimiento de bacterias, algas, hongos, etc y en perfectas condiciones para el baño, es necesario añadirle productos químicos que hacen que no sea en apta para el consumo. Seguramente casi todos hayamos tragado algo de agua de piscina alguna vez, ¡es normal! pero beber muchas cantidades de agua clorada de la piscina puede causar irritación en el tracto gastrointestinal, provocando vómitos y náuseas. Además, es necesario que estos productos para el mantenimiento del agua no estén en ningún momento al alcance de animales o niños.
Para evitar que nuestro mejor amigo tenga sed y quiera beber agua de la piscina, no olvides dejar siempre disponible agua limpia y fresca para él mientras estáis disfrutando de los baños.

Facilita la salida de la piscina
No todas las piscinas tienen un acceso que permita a nuestros perros poder entrar y salir sin problema. Si tu piscina no cuenta con escalones, puedes colocar una pequeña rampa, que se puede quitar y poner cuando lo necesites, gracias a la cual será más fácil que el perro pueda salir del agua.

Un extra en la seguridad: El chaleco salvavidas
Así es, existen los chalecos salvavidas para perros, ¿sabías que existían? Si a tu perro y a ti os gusta disfrutar de la naturaleza y el agua, es un accesorio que no os puede faltar. Aunque a nuestro perro se le dé bien nadar, no está de más contar con un extra de flotabilidad y seguridad como el que ofrece el chaleco salvavidas. Además son confortables, pesan poco y hay modelos para perros de todos los tamaños.

Algunos perros son amantes del agua, otros no tanto… en tal caso, ¡no fuerces el baño!
Aunque algunas razas son muy acuáticas, como los labradores, al final será algo individual del carácter y personalidad de cada perro el hecho de que le guste o no el agua. Si nuestro perro es cachorrito, o no ha tenido contacto con el agua, podemos ayudarle a que vaya cogiendo confianza poco a poco, pero nunca debemos forzar al animal a que se meta en el agua, ni mucho menos pretender que nade él solo. Los días de verano son para disfrutarlos y pasarlo bien, así que si nuestro amigo perruno no disfruta del agua, ¡no le obligues!

No dejes que tu perro se bañe solo
Aunque nuestro perro sea un buen nadador, nunca debemos dejarle nunca en la piscina solo. Puede que en algún salto al agua se haga daño, se encuentre muy cansado, le pique una avispa (¡hay que tener cuidado con estos insectos!) o cualquier otra situación en que nuestro amigo nos necesite de manera urgente, así que siempre debemos estar supervisando qué hace.

Para periodos prolongados al sol, utiliza protector solar
Cuando vamos a estar expuestos al sol durante un buen rato, todos tenemos la precaución de ponernos protector solar por nuestra piel para que no nos quememos, ¿verdad? Aunque los perros tengan mayor cantidad de pelo y creamos que su piel no está expuesta a las radiaciones solares, no es así, de hecho también sufren quemaduras, especialmente los perros blancos o de pelo corto. Normalmente las zonas del cuerpo más expuestas son la nariz, la punta de las orejas y el abdomen, así que es recomendable que utilices protector solar específico para perros para proteger a tu mejor amigo.
También debemos prestar especial atención a sus almohadillas. Si tenemos césped, no es tanto el calor que emana el suelo, pero piscinas que están rodeadas de suelos de plaqueta u hormigón, sí pueden alcanzar temperaturas altas, que después de bastante tiempo de contacto pueden producir alguna quemadura a nuestros perros. Es recomendable utilizar protectores específicos para almohadillas, y una vez se termine el día, aplicar bálsamos reparadores para esta zona del cuerpo tan delicada de nuestros perros.

Y al terminar el día de piscina, ¡no hay que olvidar el baño para retirar el cloro!
Para retirar el cloro y otros productos del pelo y piel de nuestro perro, lo mejor es darle un baño con agua y jabón después de la sesión de piscina. ¡Las personas también lo hacemos! Así se descansa mejor, ¿verdad?

Fuente: vetformacion.com

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